La tabla rasa de Tiger Woods

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Cuello, espalda, glúteos, rodilla derecha, rodilla izquierda, ambos tobillos y sus correspondientes tendones aquíleos. Rotos, torcidos, esguinzados. Bisturí, infiltraciones, masajes.

Es el cuerpo de un atleta sometido desde los 19 años a tensiones, fuerzas y rotaciones tremendas. El cuerpo de un jugador que revolucionó el golf con su combinación de potencia atlética y toque sutil y que dentro de unos meses cumplirá 40 años. El cuerpo machacado de Tiger Woods, que ha pedido tiempo muerto, que ha anunciado que estará una semana sin competir después de unos últimos torneos terribles. En uno, en Phoenix, hizo la peor vuelta de su vida, 82 golpes un viernes en el que le temblaban las manos y era incapaz de acertar una con su juego corto con el que que maravilló durante años; una semana después, en San Diego, alegando que había cogido frío y que sufría dolorosas contracturas glúteas que le impedían doblarse, abandonó en el hoyo 11º el jueves.